Otro día mas
Otro día mas. Me levanté a trabajar en mi negocio, un negocio que inventé en este país que no es el mío. Mis clientes son gente buena, que tiene casa, familia y tres comidas al día. Son gente que se educa y tiene placeres a los que yo jamás aspiraría. Gente que no ha sentido, vivido, pensado o comido lo que yo y que además ni siquiera tienen idea de quien soy.
Hoy no ha sido un día particularmente especial. He sentido frío y hambre pero esto no me hace sufrir tanto como el maltrato y el desprecio de los demás. Unos ni siquiera me miran y otros me sienten miedo.
Paso mi vida en los vagones del metro vendiendo cualquier cosa a la gente, ellos no me miran porque se asustan de mis marcas del sufrimiento, y me relegan con su indiferencia.
Permítanme presentarme, soy inmigrante ilegal a lo que ellos llaman ladrón, soy pobre y me visto mal a lo que algunos llaman descuido, para muchos soy feo por lo que parezco un asesino, tengo mas de 50 años por lo que soy decrepito e improductivo y como si fuera poco, soy negro y decir como reaccionan a eso seria redundante.
¿Será que existe Dios? Ya no me lo pregunto, no se para que existo solo se que hoy también debo comer. Ya el desprecio no es problema y una pequeña sonrisa me causa desconfianza... ya casi nada me importa y casi nada me duele. No tengo nada que perder pues mi familia me la quito la violencia. Ya perdí el miedo, ya pasé la amargura.
Amanece, es otro día mas, uno como cualquier otro, un nuevo día para ponerse a trabajar.
Labels: Relatos

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